artículos/música

Elvis

elvis-presley-1956-studio-billboard-bw-1548

Por: Jorge Cuba Luque

 

Alguna vez John Lennon dijo que Elvis Presley murió en 1958, año en que ingresó al ejército estadounidense para cumplir el servicio militar. “Le cortaron las piernas, le cortaron la voz”, dijo el Beatle, cuya devoción por Presley empezó una tarde de 1956 en Liverpool, cuando en una radio de transistores escuchó por vez primera “Heartbreak Hotel“. Lennon fue embargado por la voz ondulante, sensual y penetrante que interpretaba ese OVNI musical indefinible que era tanto country, blues, rock and roll o todo eso junto, un ritmo irresistible, algo que de un plumazo desbarataba los estándares de la música popular anglófona y, por ende, mundial. Presley volvió a morir en 1977, a los 42 años, de tristeza, obesidad y en aroma a esclavitud a causa de su fama y su manager. Y claro, no pasemos por alto las drogas. Todas estos desbandes existenciales y el apuro por cumplir compromisos lo obligaron a hacer una música que ya no era la suya. Su última canción en público, Can’t help falling in love, la interpretó durante un concierto en Indianápolis, dos meses antes de su segunda y última muerte.

“Heartbreak hotel” no fue ni su primera canción ni su inicial gran éxito. Tras tocar aquí y allá las puertas de algunas disqueras, solo o acompañado de un par de amigos guitarristas, tocó un día la de Sun Records, sello que se había especializado en una cosa llamada rockabilly, algo que pronto se conocería como rock and roll. Presley y sus amigos pagaron para poder grabar, de esta fugaz empresa editaron algunas copias. En 1954, Elvis graba su primer disco comercial tras firmar un contrato con Sun Records. Tenía veinte años y el lado A de su oficialmente primer 45 fue un blues de los años cuarenta relativamente conocido, That’s all right, Mama, pero en un ritmo más acelerado que la versión original. Fue un éxito categórico. Su voz, que era la de un negro, cautivó de inmediato. Sin embargo, el dueño de esa voz no era negro sino un muchacho blanco de origen humilde nacido en Tupelo, en el estado de Misisipi, o sea, en el corazón del sur del país, crisol de culturas en donde musicalmente predomina la de raigambre afroamericana. La impronta negra se volvería a evidenciar en 1955 con “Mistery train”, tema lanzado al mercado también por Sun Records dos años antes e interpretado por un blues man y que en la versión de Elvis es casi rock, ese rock de los primeros tiempos salvajes, con guitarras acústicas y eléctricas, contrabajo y batería, es decir, que nos hace pensar en el jazz de Nueva Orleans.  

1956 fue clave para Presley pues de Sun Records pasa a RCA Victor, la disquera más importante de Estados Unidos, con la que lanzará “Heartbreak Hotel, número uno durante varias semanas en la lista de los más vendidos. Vano es hacer una lista de los hits de Presley, que se imponían en medio del loco fervor del rock and roll causado, entre otros, por Bill Halley y sus Cometas con “Rock around the clock” y Carl Perkins con “Blue suede shoes, primer disco de rock en alcanzar el millón de ventas, bajo el sello, para variar, de la discográfica Sun Records. Un acuerdo comercial hará que Elvis grabe también el tema de Perkins, a la sazón convaleciente tras un grave accidente de automóvil: el éxito de la canción será el esperado, solo que elevado al cuadrado e incluido como primer tema del primer LP de Elvis aquel mismo año.

Si Elvis era la voz de Elvis Presley, Elvis era también sus conciertos y sus presentaciones en público: sus movimientos de cadera de evidente connotación sexual al cantar, el tupé de su negra y recia cabellera, su rostro de muchacho buena gente y anticonformista, elementos con los que repotenciaba su atractivo. No importaba si carecía de la proyección de macho a lo James Dean o Marlon Brando, sus coetáneos, ambos del mismo modo rebeldes. Elvis transmitía una sensación cariñosa, pero a la vez anárquica cuando cantaba y estaba frente a su público.

Como Dean y Brando, Elvis fue también icono sexual gracias a las películas que filmó como estrella principal. Pero a diferencia de los films de aquellos, que han marcado la historia del cine, las de Presley fueron en general muy malas. No tenían más propósito que las de hacer dinero valiéndose de su imagen y haciéndolo cantar baladas formateadas y aptas para todos. Pero no era su culpa, hasta se diría que no era totalmente consciente de lo que ocurría. El responsable era su nuevo manager, el “Coronel” Tom Parker, quien vio a Presley como una inagotable mina de oro. Todavía así, algunas de esas cintas ayudaron a una mayor difusión de temas hoy clásicos del rock: “Jailhause rock” o “Girls, girls, girls!”.

El “Coronel” Parker fue su explotador pero también lo convirtió en multimillonario, lo protegía y, cómo no, no dejaba de amargar su alma. Elvis nunca pudo separarse de él, a lo mejor nunca lo quiso. Tal vez gracias a Parker la imagen de Elvis sigue siendo un icono mundial. Por culpa de él su música perdió libertad y genio, lo alejó de sus cómplices musicales de la primera etapa de su trayectoria (por ejemplo, los Jordanaires en el coro y los letristas Jerry Leiber y Mike Stoller). Mientras que el rock y el pop, ya en los 60s, tomaban nuevos caminos, los innovadores eran ahora los Beatles, los Rolling Stones, Bob Dylan y otros.

03_hizo2

Elvis / “Coronel” Tom Parker

A su vuelta del ejército, en 1960, devino en una estrella del sistema comercial. Aquí es cuando sus canciones empezaron a gustar a todos, cuando aparecía con traje y corbata en los programas de televisión como un muchacho correcto. Pero a pesar del “Coronel” Parker, a veces surgía alguna joya, como “Marie’s the name (His latest flame)” o “Little sister”. Eran joyas porque había en ellas algo del Sur Profundo que llevaba en el corazón y  también denuncia social como en la tierna “In the ghetto”. Llegó entonces la hora de los conciertos, giras que Parker planeaba con avidez mercantilista; a ellas se añadía las reediciones de discos, ediciones de sus conciertos, grabaciones de sus sesiones de ensayo, trabajos sin mayor aporte musical.

Elvis, que se había casado y divorciado, que había tenido una hija, se recogía entre gira y gira en su desmesurada Graceland. Más allá de los vaivenes del trajín, en los conciertos parecía sentirse libre, frente a un público de toda edad que lo aclamaba y quería, al que no le importaba que se le viera subido de peso y que tuviera que hacer esfuerzos para cantar. Por lo demás, no hubo grande de la canción que no lo respetara ni admirara pues a fin de cuentas fue uno de los primeros en trazar el camino del rock.

elvis_presley_jailhouse_rock

En 1977, Elvis está ya agotado, pero Parker no le da respiro. Lo compromete a una serie de conciertos con una frecuencia despiadada, sin ninguna consideración por su fragilidad emocional, menos por sus problemas de salud.  De esas últimas apariciones en público quedan como inolvidables la interpretación que hizo del clásico “My way” que, si en la voz de Sinatra era la perfección, en la de Elvis exhibía harto voltaje emocional y lírico. Elvis sabía que se estaba yendo para no volver. Otro momento mayor fue durante el concierto en el Centro Cívico de Dakota del Sur, el 21 de junio: Elvis anuncia que va a cantar la canción de amor “Unchained melody, se instala ante el piano, uno de sus guitarristas, Charlie Hodge, toma el micro y se coloca a su lado… Elvis, haciendo un esfuerzo inmenso, traspirando, tal vez llorando de tristeza y de felicidad porque está con sus músicos, con su público, porque pronto los dejará. Cinco días más tarde daría su último concierto, para morir dos meses después.

Reza el dicho: a rey muerto, rey puesto, pero esto no tiene sentido alguno con Elvis. Aunque haya periodos en los que su música no se escuche y en los que lo nuevo y los efectos especiales parezcan el último orgasmo de la innovación, en el fondo todas la variantes del rock tienen una deuda, grande o pequeña, con aquel muchacho de Tupelo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s