artículos/ensayos

Cuatro meditaciones: Pensar rememorante de poesía

sunset-clouds

Por: Omar Pinedo

 

I. El poeta no es un escritor. El poeta es un poeta.

Esto quiere decir que el poeta no hace libros; el poeta hace poesía. La poesía es la palabra más sincera que le ofrece un alma al mundo. Esta palabra primera está llena de emociones y tonalidades que solo se lucen en la palabra hablada. El libro es solamente un medio de difusión que sirvió hace tiempo a su propósito. Formatos más adecuados a nuestros tiempos serían aquellos basados en la Internet, como YouTube, por ejemplo. Más importante aún, lo que dice esta frase es que la poesía, al igual que la música, no está en la partitura, sino en la ejecución. No puedes guarecer cobardemente el rostro tras un libro: el poeta es un poeta, no es un escritor.

II. Es amor el triunfo de la misericordia sobre la justicia.

Por nuestra misma condición humana tenemos solamente fuerzas limitadas. No podemos amarlo todo, no podemos salvarlo todo. Si amo una rosa entonces amo esa rosa, y no otra. ¿Conozco acaso al detalle todas las rosas como para decir, con justicia, que esta es la mejor de todas? No, pero aun así la escojo. Podríamos pensar que es una decisión arbitraria e injusta, por lo cual el amor sería una injusticia. Sin embargo, pensar en el amor como un fruto de la injusticia se me antoja miserable. El amor, más bien, es el fruto de aceptar la imposibilidad de salvarlo todo y la necesidad de salvar aunque sea algo. La misericordia por el mundo nos permite trascender la justicia, nos permite abandonarnos al amar. Es amor el triunfo de la misericordia sobre la justicia.

III. En el principio era la palabra / y la palabra era hacia Dios / y Dios era la palabra.

No debiera sorprendernos que la palabra que designa la verdadera vida de la poesía sea recitar: recitar, una palabra tan emparentada con rezar… Toda gran cultura se identifica con un texto religioso de importancia capital desarrollado en forma de poesía, sea lírica o épica, que fue conservada por largos siglos en la memoria. Los judeo-cristianos tienen los Salmos; los musulmanes tienen el Corán; los hinduistas el Baghavad Gita; los antiguos griegos tuvieron sus Himnos Órficos, la Ilíada y la Odisea; los confucianistas el Shijing o Libro de las Odas. No es casualidad que sea poesía la palabra dirigida a Dios. Recitar es dialogar con la divinidad. Ante Dios somos seres desnudos, no hay más pudor en nuestros sentimientos, miedos o temores. La serenidad despierta en nuestro compromiso con la voluntad de Dios. Recitar… un poeta lo resume así:

 

Respira.

 

Modela la vitalidad,

de las formas di dragón

y ve dragón en tu cuerpo:

 

inédito corazón,

cielo sobre mi cabeza.

 

IV. ¿Y qué es el corazón / sino el sonido de la brisa del pino / allí en la pintura?

Es muy común preguntar, desde nuestra actual cultura abrumada por las ciencias exactas, cómo se analiza un poema para poder juzgarlo y comprender qué quiere decir. Esta actitud, sin embargo, transita hacia una ruta equivocada. La búsqueda correcta al enfrentarnos a una obra de arte es la del disfrute. Sucede con la poesía como sucede con los vinos o el café: es un gusto adquirido. Hay que estar atento a lo que sucede en nosotros, con nosotros, cuando nos exponemos a dichos objetos. Una delicada flor toma forma en nuestra imaginación; un aroma, un sabor, que no existen, solamente cuando se mencionan. Un sentimiento reverdece, y finamente se le intuye en las palabras:

Como el cielo vacío que se irisa cuando aparece el arcoíris, o que al salir el sol se ve resplandeciente. El cielo vacío, por su naturaleza, no es luminoso ni florido de colores. Sobre mi espíritu, igual que en este cielo vacío, han aparecido mil escenas de aves y colores. Todos se han ido sin dejar ninguna huella.

Al terminar, debemos mencionar aquello que nos sucedió3, y el veredicto está en reconocer si hemos logrado disfrutar del poema o no. No hay respuestas incorrectas. Cuando no se logra disfrutar de un poema hay dos opciones: que el poeta ha fracasado como artista1 o que uno fracasó como lector2.

Notas

1 Lo primero puede suceder cuando no hay vida en el poema, cuando es letra muerta. Por ejemplo, cuando el poeta asfixia su poesía con ideas, como la “gran temática” de su poemario, limitando la potencia del poema, ajustando sus primeras intuiciones. En este sentido, no buscan la naturaleza del poema, no lo trabajan para esclarecer la belleza propia del poema, sino que buscan adaptar sus intuiciones a un gran marco de ideas preconcebidas que, según ellos, dan unidad a su poesía. No se dan cuenta que la única unidad que admite la poesía es la del alma humana.

2 Lo segundo puede suceder cuando el lector no presta suficiente atención, no está suficientemente abierto en ese momento a las verdades presentadas en poesía. Para un lector aislado no hay forma de lidiar con esto, entre un grupo de amigos, sí. Ellos pueden exigirte que le des una segunda oportunidad a un poema. Si tu veredicto sigue siendo negativo, entonces cree en ti y diles a tus amigos que están muy equivocados. Lo fundamental es disfrutar de la poesía, cosa que no es de ninguna manera sencilla o natural, sino un gusto aprendido por la forma más alta de belleza de la que es capaz el ser humano.

3 La poesía es una forma inútil de salvar las cosas de la devastación que les depara el tiempo. Donde hay amor hay vida, donde hay vida hay poesía. Cuando un poema despierta algo en ti ¡atrapa el sentimiento! Medita en ese verso y en lo que significa para ti, en lo que sientes cuando lo recuerdas, en lo que piensas, en todo lo que te imaginas. Por ejemplo, hace poco tuve un amor hermoso, que llenó mi alma de ilusión. Largas horas abrazados, imaginándome un futuro mejor. Me daban mucho miedo unos versos de Watanabe “…podemos imaginar un ave, la más bella, pero no hacerla volar”. Tal vez me había ilusionado demasiado. Cada vez que los recordaba el frío recorría toda mi espina, y yo pretendía sofocar el miedo con algunas distracciones tontas. Al final se impuso la sabiduría del poeta: no pudo echarse a volar el ave del amar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s